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¿Cómo construir una empresa resiliente?

Resiliencia, es una palabra que con las diferentes situaciones que hemos vivido en los últimos años ha ido tomando más fuerza, esta es utilizada más que todo para el tratamiento humano y las terapias psicológicas, la Real Academia la define de la siguiente manera:


Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.


Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido (Real Academia Española)

Sin embargo, este concepto también se puede desarrollar desde la parte empresarial y se refiere a la capacidad con la que cuenta una empresa u organización para adaptarse al cambio, logrando sobreponerse o superando aquellas circunstancias que no son favorables y que están generando cambios dentro de su desarrollo, un ejemplo de esta son las diferentes crisis económicas, sociales y altibajos financieros que generan condiciones desafiantes las cuales ponen en riesgo la sostenibilidad de las organizaciones

Por ello, cuando se habla de una empresa resiliente, en realidad se está hablando de una organización  que cuenta con todo un inventario de capacidades, estrategias, con las cuales puede reaccionar de una forma rápida, flexible y ágil ante una situación adversa, mediante la actualización de sus sistemas, la innovación y transformación de su realidad para la supervivencia.

Para saber si nuestra empresa es resiliente podemos hacernos las siguientes preguntas:


¿Cómo está la gestión financiera de mi empresa?


¿Tenemos líderes comprometidos con su labor?


¿Nuestra visión y propósito es clara para todo el mundo?


¿Nuestro personal se encuentra bien capacitado para desarrollar sus funciones?

Si después de contestarte estas preguntas quieres fortalecer esta capacidad dentro de tu empresa te dejamos los siguientes consejos a tener en cuenta:

  1. Lo primero que podemos hacer es aceptar que las cosas no salen muchas veces como las planeamos y en el momento en el que asumimos  la posibilidad de tener que lidiar con situaciones adversas es que comienzas a prepararte para ellas

  2. Construye tu cultura organizacional, encuentra espacios para difundir la idea de resiliencia, una manera de hacerlo es a partir del principio de innovación. Una compañía cuya cultura fomenta conceptos innovadores desarrollará la resiliencia más rápidamente, al mismo ritmo que encontrará soluciones creativas a sus problemas.

  3. Fortalece la comunicación interna, esta facilita la interacción entre miembros de diferentes equipos, crea un entorno más colaborativo, permite la delegación y el seguimiento de tareas, lo que significa que a los empleados les resultará más fácil comprender lo que se espera de ellos.

  4. Crea estrategias más adaptables y dinámicas, siempre ten espacio para el plan B. No importa lo perfecto que sean tus cálculos, el mundo empresarial está lleno de ejemplos que dejan en claro su imprevisibilidad. Por tanto, de nada sirve desarrollar estrategias que parecen efectivas, pero que no dejan lugar a adaptaciones.

  5. Prepárate para situaciones difíciles, crea estrategias flexibles y adaptativas, es posible encontrar soluciones creativas y realizar cambios ante situaciones adversas, también es importante que transmitas la planificación a las otras personas involucradas, ya que al ser transparente los estás preparando para lo que pueda suceder

  6. Que la automatización de procesos sea un objetivo constante, la automatización te permite planificar y ejecutar tareas que son monótonas y operativas, liberando tu ingenio para adaptarte y aprovechar las oportunidades que surgen en el día a día.

  7. Promueve el compromiso de los empleados, es muy importante construir el sentimiento de pertenencia a una comunidad de la que los empleados eligen formar parte.

  8. Anticípate a los cambios del mercado, estudiar el mercado es uno de los pilares del éxito de cualquier emprendimiento. Es fundamental comprender cómo los factores externos al negocio pueden influir en la competencia y, especialmente, en el comportamiento del consumidor. Sin embargo, al realizar este estudio es necesario que nos concentremos tanto en el presente como en el futuro.

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