El valor del emprendimiento y los ecosistemas
1 septiembre 2020 - Federico Restrepo Sierra

Startup Genome y la Red Global de Emprendimiento (GEN, por sus siglas en inglés), dos de las organizaciones de emprendimiento más importantes del mundo, lanzaron recientemente el Reporte Global del Ecosistema Emprendedor 2020, el cual nos permite evidenciar y medir el valor del emprendimiento y los ecosistemas de emprendimiento.

Se trata de una investigación sobre emprendimientos (realizan entrevistas a más de 10.000 emprendedores de todo el mundo y utilizan otras fuentes primarias y secundarias de información), que clasifica y califica el valor del emprendimiento y los ecosistemas en los que estos nacieron y se desarrollaron.

En el ranking global, los ecosistemas mejor rankeados son Silicon Valley, Nueva York, Londres, Beijing, Boston y Tel Aviv-Jerusalem. Bogotá figura en los ecosistemas “emergentes” (en los que lideran Mumbai, Yakarta y Zurich), junto a las otras cuatro ciudades de la región que integran el ranking. Bogotá aparece detrás de Ciudad de México pero adelante de Buenos Aires, Santiago de Chile y Curitiba. No se menciona a Medellín.

Según la puntuación, Bogotá se destaca principalmente por su “alcance de mercado” seguido por “acceso a fondos” y “desempeño”, con un camino por mejorar en “talento”. Las recurrentes crisis, las devaluaciones, cuestiones de seguridad jurídica y los controles de cambios, entre otras cosas, no ayudan ni para crecer ni para tentar a los fondos de capital de riesgo, necesarios para que los ecosistemas de emprendimiento crezcan.

Medellín no aparece aún rankeada y al momento de publicación del artículo, luego de ponernos en contacto con ellos para más información acerca de Medellín, no hemos recibido respuesta de parte StartUp Genome.

Este ranking evalúa 7 categorías y 4 de las 7 para ecosistemas emergentes, de la siguiente manera:

  1. Desempeño
    1. Valor del ecosistema
    2. “Exits” o Salidas
    3. Éxito de los emprendimientos
  2. Fondos
    1. Acceso
    2. Calidad y actividad
  3. Alcance de mercado
    1. Empresas líderes a nivel global
    2. Alcance local
    3. Comercialización de Propiedad Intelectual
  4. Conectividad (no medido para emergentes)
    1. Conectividad local
    2. Infraestructura
  5. Talento
    1. Tecnología
      1. Acceso
      2. Calidad
      3. Costo
    2. Ciencia
      1. Acceso
      2. Calidad
    3. Experiencia
      1. De escalabilidad
      2. De los emprendimientos
  6. Conocimiento (no medido para emergentes)
    1. Investigación
    2. Patentes
  7. Infraestructura (no medido para emergentes)

Según los resultados obtenidos en las 7 categorías, conocemos el impacto y el valor del emprendimiento y los ecosistemas son rankeados.

¿Por qué es importante medir el ecosistema de emprendimiento?

  1. Nos muestra si nuestro ecosistema está equipado para generar emprendimientos que puedan construir éxito global: en nuestro caso, si podemos generar emprendimientos que sobrevivan el valle de la muerte.
  2. Identificar puntos para avanzar como ecosistema y no retroceder: lo que nos permitiría entender mejor el rol de cada jugador en el ecosistema.
  3. Identificar nuestras fortalezas: sociales, económicas, geográficas, sectoriales, etc, para construir un ecosistema diferenciado en el mundo.

Crisis económica y financiera por Covid-19

El lanzamiento del informe se da en un momento crítico en el que 4 de cada 10 emprendimientos en todo el mundo tienen 3 meses o menos de liquidez a raíz de la pandemia de coronavirus. Esto significa que dichas empresas colapsarán si no tienen acceso a capital adicional (no al tipo de créditos y tasas que “nuestros” bancos pusieron a disposición para “salvar” las empresas) y sus ingresos y gastos no cambian, arriesgando una extinción masiva. Según la investigación realizada por Startup Genome:

  • Cerca del 72% de los emprendimientos vieron sus ingresos caer desde el inicio de la crisis
  • La caída promedio en los ingresos es de alrededor del 32%
  • Más del 60% ha despedido empleados y reducido sus salarios
  • Alrededor del 33% de empleos fueron reducidos, como muestra la encuesta Startup Genome COVID-19 Impact Insights 

 

No obstante, se indica que a pesar de estos desafíos, el ecosistema de emprendimiento no esperaba la amenaza que implica la pandemia de coronavirus. Según destaca el informe, desde que llegó la crisis, los despidos entre las nuevas empresas son cada vez mayores.

Este es el momento para que los políticos, las empresas y los líderes de la comunidad de emprendimiento dupliquen su apoyo a programas de emprendimiento y nuevas empresas, el motor número uno de creación de empleo y crecimiento económico. Situación que desde mi perspectiva, ha ido en dirección contraria en Colombia. Organizaciones y empresas que antes financiaban y promovían estrategias y proyectos para el emprendimiento, han recortado sus presupuestos o han generado programas de poco valor agregado para emprendedores y Pymes. Las iniciativas del gobierno son descoordinadas con la realidad (en el mejor de los casos) y las incubadoras y otras entidades promotoras del ecosistema no logran interlocución para reactivar programas de apoyo y fortalecimiento.

Debido al coronavirus se detuvo o se ralentizó el flujo de capitales, al tiempo que los inversionistas dejaron de invertir en nuevos portafolios, prefiriendo aquellos en los que ya tienen inversión. Hoy el objetivo en Latinoamérica es sobrevivir y no escalar.

Si miramos afuera de Latinoamérica, el país que está creciendo es China. Avanza a pasos acelerados y en busca de desplazar a Silicon Valley. Cuentan con fondos públicos y privados para invertir, diversidad talento ya que se capacitan en el exterior, y están creando mega ciudades orientadas hacia lo tecnológico.

Gobiernos e instituciones del ecosistema (bancos, agencias de innovación, universidades, entre otros) pueden estar pensando si estaría bien no intervenir y dejar que todas estos emprendimientos sorteen su suerte, siguiendo la teoría del más fuerte o la teoría evolucionista de Darwin, dejando que los más fuertes sobrevivan y los demás desaparezcan. Mientras esto puede ser percibido como interesante o normal en ciertos círculos, esto desestima el valor de los emprendimientos y pone el riesgo el futuro. Por muchos años, los ecosistemas de emprendimiento han demostrado aumentar la productividad empresarial, esto no solo porque incentivan el mercado de empleos sino porque sin emprendimiento, hay menos innovación en general. Los emprendimientos también empujan a que el sector público evolucione, generando eficiencias y creando nuevas industrias y marcos regulatorios.

El valor del emprendimiento y los ecosistemas

Primero, toda una década de investigación ha demostrado que la mayoría de la generación neta de empleos en las economías viene de emprendimientos, en especial aquellos que escalan. Ver: https://www.kauffman.org/wp-content/uploads/2019/12/state_of_ entrepreneurship_address_report_2017.pdf y https://www.gsb.stanford.edu/faculty-research/publications/rise-fall-startups-creation-destruction-revenue-jobs-young-companies 

Segundo, al comparar peso por peso, los empleos en emprendimientos son más baratos de salvar que los empleos en empresas tradicionales a través de los programas gubernamentales: cerca de un 41% más barato. Gobiernos como el Israelí, identifican que estas inversiones pueden generar retornos positivos para el Estado. Ver reporte: https://startupgenome.com/reports/well_designed_funding_policy_crisis 

Tercero, adicionalmente a crear más empleos (netos), los emprendimientos tecnológicos y de innovación tienen un gran multiplicador. Los estimados sugieren que por cada empleo de alta-tecnología o innovación, se generan otros 5 empleos en la economía. Ver: https://sloanreview.mit.edu/article/the-multiplier-effect-of-innovation-jobs/

Desarrollo Económico de “el nuevo normal”

Gobiernos y bancos deben actuar para salvar los emprendimientos de la misma manera que salvan las empresas y sectores tradicionales. Ver: https://www.fdiintelligence.com/article/77701. Nuestro “nuevo normal” para el desarrollo económico debe enfocarse a desarrollar la economía del emprendimiento y la tecnología, de la misma manera que apoyamos los sectores tradicionales como la banca y aerolíneas. 

Esto, según el informe, es aún más cierto para ecosistemas no tan desarrollados (Bogotá como emergente y Medellín que no aparece rankeado) y que no tenemos décadas de experiencia, talento y capital a los cuales acudir en tiempos de crisis. Una de las razones más impactantes e importantes para actuar ya, son los retornos escalables de los ecosistemas de emprendimiento debido a los efectos de red, el no actual pone en riesgo el valor del emprendimiento y los ecosistemas de nuestro país.

A medida que el número de emprendimientos en el ecosistema crece, toda la comunidad económica relacionada con el ecosistema (talento, universidades, organizaciones promotoras del emprendimiento, banca y gobierno) generan aún más valor. Un ecosistema que es 3x más grande, genera 5x más valor económico. Esto también significa que si se pierde el 20% de los emprendimientos, se puede esperar una pérdida del 27% del valor del ecosistema. Si se pierde el 40% de los emprendimientos (cantidad de emprendimientos en zona roja a nivel global), estamos arriesgando a perder el 50% del valor generado por el ecosistema. Ver: https://www.fdiintelligence.com/article/77701

La realidad indica que, una vez superemos esta crisis, los ecosistemas mejor rankeados seguirán siendo los de mejor desempeño. Lugares como Silicon Valley, Nueva York, Londres, y Beijing continuarán produciendo grandes innovaciones y creando valor de alto nivel. Estos ecosistemas cuentan con el talento, la experiencia y el capital, los cuales se pueden contraer, pero seguirán presentes en el ecosistema post-pandemia.

Este no es el caso para ecosistemas emergentes, en los cuales las decisiones erróneas hoy, generarán grandes daños a futuro. El talento que sea despedido de los emprendimientos, puede pasar a trabajar para grandes empresas, organizaciones internacionales o salir del país (si en algún momento podemos). Lo mismo sucederá con los fundadores que tengan que cerrar sus empresas. Es ahora cuando los ecosistemas deben invertir y apoyar, para no perder el progreso de los últimos 10 años. Ver: https://startupgenome.com/blog/prevent-disintegration-startup-ecosystem-talent-pool 

Cada crisis presenta oportunidades, y esta no es la excepción. Solo miremos que la mitad de las Fortune 500, fueron creadas durante diferentes contracciones de mercado y más de 50 unicornios se generaron en recesiones económicas. Algunas de las empresas creadas en la última recesión fueron: Facebook, LinkedIn, Palantir, y Dropbox — todas en San Francisco. 

De la misma manera que se generan oportunidades para las empresas, también se generan para los ecosistemas. La crisis actual aceleró la adopción de la digitalización en las organizaciones así como esquemas de trabajo flexible, haciendo las empresas con componentes digitales, aún más importantes y con mayor potencial de crecimiento. Las acciones que tomemos hoy para el ecosistema de emprendimiento, determinarán cómo nos posicionamos en el escenario global. Esta también es una oportunidad única para reconstruir nuestro ecosistema de emprendimiento y nuestras comunidades empresariales con un enfoque de Sostenibilidad, reduciendo nuestros impactos medioambientales y un enfoque a la inclusión social, todo apoyando en los beneficios de la tecnología. 

Así como el resurgir de los ecosistemas de Londres y Nueva York se dio entre 2007-2009 durante la recesión económica, en su intento por diversificar su dependencia de su fortaleza tradicional en lo financiero, la recuperación Post-Covid19 puede ver ecosistemas como Medellín creciendo, si nos enfocamos en crear fortalezas y diferenciación global. Mi sugerencia: movilidad sostenible y agro.

El caso para la Movilidad Sostenible

Actualmente no existe este enfoque, por lo que el valor del emprendimiento y los ecosistemas conectados a esta industria es inexistente o no medible.

Con Energía Vectorial, luego de revisar el inventario de emisiones de del Valle de Aburra (https://www.metropol.gov.co/ambiental/calidad-del-aire/Documents/Inventario-de-emisiones/Informe_final_inventario_a%C3%B1o_base_2018.pdf), nos dimos cuenta que:

  • El 89% de las emisiones del Valle de Aburrá viene de fuente móviles (transporte)
  • Menos del 3% de los vehículos (Camiones y buses de servicio especial) generan casi el 90% de las emisiones de CO y PM2.5 (Gases contaminantes)
  • Vehículos y camiones (40% del parque automotor) generan el 60% de las emisiones de CO2 (Gas efecto invernadero.

Construimos un modelo enfocado a crear una industria para la movilidad eléctrica en Medellín, generando integraciones verticales y horizontales en la ciudad; este modelo nos permite relacionar la cantidad de reducción en emisiones por año, con la cantidad de vehículos a electrificar, venta de energía (oportunidad económica para EPM), empleos directos generados, empleos indirectos generados, entre otros.

Si creamos esta industria y electrificamos el 7% del parque automotor del Valle de Aburrá:

  • Reducción de las emisiones de
    • CO: 45%
    • CO2: 24%
    • PM2.5: 45%
  • 342 Millones de dólares en venta de energía (EPM)
  • Creación de +2000 empleos directos
  • Creación de +2500 empleos indirectos

Si nos preguntamos que parte del parque automotor se podría convertir, imaginemos:

  • Buses chimenea
  • Camiones con motor diesel que hacen todo el ruido de la ciudad
  • Taxis que se mueven por todas partes
  • Nuestros vehículos particulares, podrían ser limpios…

Tenemos una gran oportunidad como ciudad para crear una industria, que no sólo impactaría lo económico, sino también lo social y lo ambiental. Se nos presenta un momento histórico para seguir haciendo lo mismo o potencial el valor del emprendimiento y los ecosistemas en Medellín y Colombia.

 

Si están interesados en discutir los temas de esta publicación, no duden en escribirme:

Federico Restrepo Sierra

[email protected]

Co.fundador Impact Hub Medellín